Son lentes que reúnen dos condiciones imprescindibles para un correcto uso: la comodidad y el paso de oxígeno a través del material de la lente. Consiguen un aporte de oxígeno a la córnea cinco veces superior al hidrogel tradicional, lo cual se traduce en una mayor salud corneal, más horas de confort y mejor agudeza visual.

Ello las hace idóneas para personas con mala calidad de lágrima, o que necesiten utilizar las lentes durante períodos prolongados.