• Las lentes de contacto diarias se utilizan una sola vez y se desechan al quitárselas.
  • No se reutilizan y no requieren limpieza ni mantenimiento, por lo que no necesitan líquidos ni estuches.
  • Permiten una mayor calidad de visión, pues cada vez que nos las ponemos usamos lentes nuevas.
  • Al ser más delgadas, resultan más cómodas de llevar.
  • Son más higiénicas, pues al tener un solo uso se previenen inconvenientes como conjuntivitis y alergias a los productos de mantenimiento.
  • Siempre se dispone de lentes de reemplazo en el acto, en caso de pérdida o rotura.